Tom Collins es el caballero clásico de los cócteles
- Angel Alberto Chacon Alvarado
- 21 sept 2024
- 2 Min. de lectura
Elegante, refrescante y con una historia que combina humor, mitología y un buen chorro de ginebra.

Este cóctel es la opción perfecta cuando buscas algo ligero, con burbujas y con un toque cítrico que te hace sentir como si estuvieras en un picnic soleado, aunque estés en el bar más concurrido de la ciudad.
El origen del Tom Collins se remonta al siglo XIX y está envuelto en una de las primeras bromas virales de la historia. En 1874, en Nueva York y Filadelfia, surgió una broma que consistía en decirle a la gente que alguien llamado "Tom Collins" estaba hablando mal de ellos en algún lugar cercano. Por supuesto, no existía tal persona, pero la gente se volvía loca buscándolo. Tan popular se hizo la broma, que los bartenders comenzaron a servir un cóctel con ese nombre, y así nació el famoso Tom Collins.
El cóctel en sí es una bebida simple y refrescante, hecha con ginebra, jugo de limón, azúcar y agua carbonatada. Su origen está relacionado con una bebida inglesa llamada Gin Punch, que fue simplificada con el tiempo hasta convertirse en el Tom Collins que conocemos hoy. Aunque tiene una presentación sencilla, su equilibrio entre lo cítrico, dulce y burbujeante lo convierte en una de las bebidas más agradables para disfrutar en días calurosos.
Con el tiempo, este cóctel ha inspirado muchas variantes, como el "John Collins", que usa bourbon en lugar de ginebra, o incluso versiones tropicales con frutas. Pero el clásico sigue siendo un favorito, con su sabor limpio y refrescante, ideal para aquellos que prefieren algo ligero pero con un toque de sofisticación.
Así que la próxima vez que disfrutes un Tom Collins, recuerda que estás bebiendo no solo un cóctel, sino una pequeña pieza de la historia de las bromas y el ingenio. ¡Salud!
Ingredientes:
2 oz de ginebra
1 oz de jugo de limón fresco
0.75 oz de jarabe simple
Soda
Vaso recomendado: Vaso alto (Collins)
Decoración: Rodaja de limón y cereza marrasquino
Preparación:
En un vaso alto, agrega la ginebra, jugo de limón y jarabe simple.
Llena el vaso con hielo y completa con soda.
Remueve suavemente y decora con una rodaja de limón y una cereza marrasquino.
Variaciones populares: John Collins (con whisky) o Vodka Collins (con vodka).
Dificultad: Baja.





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